domingo, 25 de febrero de 2018

La mutilación genital femenina.



La mutilación femenina abarca todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos.
Estos procedimientos no aportan ningún beneficio a la salud de las mujeres y niñas, y además pueden provocar la muerte por hemorragia o infecciones.
Más de 200 millones de mujeres y niñas han sido objeto de esta práctica en los países de África, Oriente Medio y Asia. En muchos lugares, los asistentes sanitarios la practican movidos por la errónea creencia de que el procedimiento es más seguro si se realiza en condiciones medicalizadas.
En la mayoría de los casos se practican en la infancia, antes de los 15 años de edad, y ocasionalmente también en la edad adulta.
La mutilación femenina o MGF es una violación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas. Refleja una desigualdad entre los sexos muy naturalizada y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer.
Pero, ¿por qué se sigue practicando? En realidad, los motivos se diferencian de una religión a otra y de una época a otra, pero siempre responden a una serie de motivos frecuentes. Tiene por objetivo asegurar la virginidad antes del matrimonio y la fidelidad después de él. Viene asociada a modelos culturales que defienden la idea de que las niñas son puras y hermosas una vez que se eliminan de su cuerpo aquellas partes que se consideran impuras. En la mayor parte de las sociedades se considera una tradición cultural, argumento que se utiliza muy a menudo para mantenerla. Pero esta práctica no es solo extremadamente cruel, sino que atenta contra la salud y contra los derechos de mujeres y niñas. Es un problema mundial, incompatible con la sociedad de derechos e igualdad que defendemos para todos.

1 comentario: