miércoles, 28 de febrero de 2018

Todos somos iguales

Unos de los problemas más grandes de los que nos enfrentamos hoy día es la discriminación a la gente de otras culturas y a las mujeres.

Las personas suelen menospreciar y discriminar a otras culturas porque creen que la suya es la única válida y ven las tradiciones y costumbres de las otras como una tontería, faltando así el respeto a los practicantes de una cultura en un país en el que ésta no es normalmente practicada.


La mujer ha sido discriminada desde el principio de los tiempos, y aunque en el último se hayan logrado grandes avances en cuanto a la situación de la población femenina (en algunos países más que en otros), desgraciadamente, hoy día, la mujer no goza de total igualdad con los hombres.

En el ámbito laboral, la mujer cuenta con un sueldo de un 17% de promedio menor que los hombres. También se da el caso en el que las mujeres, teniendo exactamente el mismo puesto de trabajo que un hombre, cobra menos. Además el informe "perspectivas de empleo" publicado por la OCDE en 2008, reveló que aunque las tasas de empleo femenino habían aumentado considerablemente, las mujeres tenían un 20% menos de probabilidad de conseguir un empleo.

Otro de los problemas al que nos enfrentamos, es la violencia de género. Debido a esto, el pasado año 2017, murieron alrededor de 50 mujeres, de las cuáles un número elevado ya habían denunciado.

Para acabar con esto, hay que educar a los niños desde pequeños, enseñándoles que todos somos iguales independientemente del género, color, etnia, etc. Y por supuesto hay que reivindicar los derechos de la mujer, protestar cuando veamos un caso de desigualdad o violencia de género, y actuar más rápidamente y de forma más contundente cuando una mujer denuncie.


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