miércoles, 21 de febrero de 2018

Diversidad cultural y desigualdades de género

En pleno siglo XXI y todavía no hemos alcanzado la igualdad universal para todo ser humano. Y estas desigualdades las llevamos arrastrando desde mucho tiempo atrás. En la edad media, por ejemplo, las mujeres no tenían otro oficio que hacer las labores de casa y cuidar a los niños. Triste pero cierto.

Estas las llevamos arrastrando hasta nuestros días, llegando incluso a los países más desarrollados como el nuestro. La más evidente se puede ver en los trabajos, donde en la mayoría de ellos o la mujer tiene un cargo menor que el hombre o cobra menos que él.El hecho de que el próximo 8 de marzo haya una huelga general para manifestarse en contra de estas desigualdades nos hace ver que tampoco es que seamos un gran ejemplo a seguir .

Pero lo más triste es que esto no solo sucede aquí, también pasa en países de otras etnias y religiones, como la musulmana, que no dejan a las mujeres ni a tan siquiera montar una bicicleta, vaya a ser que con el sillín ocurra una desgracia y ya no sea útil para casarse. Y esto no acaba aquí, ya que si una chica va a la escuela, siempre son vigiladas por sus hermanos ya que según ellos son muy "vulnerables".

Ya que hablamos de educación vamos a pasar al otro tema de esta entrada. En los países desarrollados la educación es obligatoria, cosa que no sucede de la misma manera cuando vamos a países como Uganda, Nigeria, Congo...., y vemos que la educación llega a focos muy pequeños de la mano de alguna ONG y... vaya que sorpresa, la mayoría de los que van a la escuela son niños. ¿Y las niñas?¿Donde están? Pues en sus casas, impedidas a que se culturicen y que no dejen sus labores como mujer. Menos mal que hay organizaciones como la de la UNESCO  que luchan por la integridad e igualdad de niños y niñas en situaciones como esta.

Todo esto me lleva a pensar el por qué esa necesidad del hombre de sentirse superior a la mujer, si al fin al cabo no nos diferenciamos en casi nada, somos Homo Sapiens Sapiens. Me hace pensar que el hombre necesita esa sensación de superioridad por naturaleza, ya que la mujer tiene cualidades innatas que el hombre no tiene (la de concebir la vida por ejemplo) y este necesita degradarlas para demostrar que él es el mejor de los dos.

Para terminar con el tema, cabe decir que cada vez somos más los que se suman a las causes de la UNESCO y movimientos feministas como #Metoo, lo cual me lleva a ser optimista y pensar que la palabra "desigualdad" desaparezca de nuestro diccionario.

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