Hoy
en día en nuestro país conviven personas de diferentes culturas.
Esto es algo aceptado por muchos ciudadanos y rechazado por muchos
otros. Pero, ¿qué problema hay en la diversidad cultural?
Hay
personas que consideran su cultura como la única buena y lógica,
las cuales rechazan todo lo extranjero porque les resulta raro, sin
pensar que solo están negándose a aceptar algo solo porque lo
desconocen. En mi opinión, el problema no está en esas personas de
distintas culturas que deciden venir a nuestro país a probar suerte
queriendo mantener parte de sus costumbres, el problema está en los
que intentan destruir esta diversidad. Para mí un país rico no es
solo aquel que tiene mucho dinero sino aquel que puede presumir de
diversidad.
En
cuanto al género, es obvio que en casi todas las culturas se hace
una diferenciación entre hombres y mujeres, lo que no sabemos porque
quizás nunca nos hemos parado a pensar es que lo que aquí se
califica como femenino en otra cultura se ve como masculino. La
antropóloga Margaret Mead fue quien señaló por primera vez que
muchas de las premisas que damos por sentadas acerca de lo que es
masculinidad o femineidad provienen de la cultura. Estudió tres
tribus diferentes, en dos de ellas hombres y mujeres se comportaban
por igual y en la última los hombres tenían aspecto femenino y se
encargaban de las tareas del hogar mientras que las mujeres eran
"enérgicas, ejecutivas y desprovistas totalmente de adornos
superfluos". Algo totalmente diferente a lo que estamos
acustubrados y que muchos rechazarían por miedo al cambio.
En
conclusión, creo que las personas que se niegan a aceptar otras
culturas dentro o fuera de su país son personas cobardes, tienen
miedo a que lo diferente produzca cambios en su "zona de
confort".
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