domingo, 29 de octubre de 2017

Vicios y virtudes públicos


Un vicio publico sería el juzgar a las personas por sus estudios realizados... Hoy en día a cualquier persona a tu alrededor que le preguntes te dirá que si no tienes un carrera universitaria llegarás a ser poco. Desde el principio la sociedad está dividida, todo se compara con quién ha estudiado más o quién tiene más experiencia. Pero realmente antes de juzgar a alguien, hazte esta pregunta: ¿Realmente esa persona ha elegido dejar los estudios?
Esta entrada al blog sólo está hecha con la intención de replantear las cosas en ningún momento se quiere ofender.
Hay personas que dicen que si realmente quieres algo puedes conseguirlo, pero está el caso de que un cojo nunca podrá hacer salto trampolín en los JJOO o que un ciego corra una marathon por sí solo. Pero luego están los impedimentos que no se ven o aquéllos que las personas no quieren dejar ver por miedo o vergüenza.
Tal vez los cojos o los ciegos encuentren la manera de estudiar y de encontrar un trabajo, que a los minusválidos se les de subvenciones para que puedan seguir viviendo y puedan llegar a ser algo o alguien. Aquéllos por los que la gente siente empatía directa no se les juzga.
Hay también personas que no estudian porque no quieren. Pero hay otras que quieren y no pueden, y no porque no lo hayan intentado, sino porque existen enfermedades que no son físicas ni tampoco son reconocidas minusvalías como para sustentarte, existen enfermedades que te impiden llegar a realizar los estudios que tú querías, te impiden llegar a ser alguien en la vida. Y por ello se te condena de fracasado o de inútil porque lo que se piensa es que realmente esa persona no quiso estudiar. ¿Por qué se juzga sin saber? ¿Por qué ese pequeño porcentaje que EXISTE se debe de sentir apartado? ¿Menospreciado? No encajas en ese porcentaje que es reconocido como minusválido. No encajas como ese porcentaje que no quiso estudiar pero tampoco encajas en ése en el que te llegas a sacar los estudios que deseas. No encajas simplemente en la SOCIEDAD. Y sólo porque somos un pequeño porcentaje que existe, es pequeño pero existe. No juzguen sin saber y den una oportunidad a aquellos que somos discriminados porque no pudimos hacer lo que queríamos. No tenemos culpa de que nos haya tocado a nosotros. No hagáis que sea el doble de pesado cargar con el peso que nos ha caído. Nadie tiene culpa pero menos aún nosotros, nunca elegimos lo que queremos que pase y menos aún en nosotros mismos. Dad rienda suelta a vuestro altruismo porque con amabilidad y respeto podemos conseguir que muchos nos sintamos más aceptados, podemos borrar ese vicio, esa predisposición de las personas a juzgar sin saber y sólo consiguen hundir emocional y sentimentalmente a la persona discriminada. Dadle una oportunidad, dejad que muestre quién es realmente. Os puede llegar a sorprender.

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