Si
volvemos atrás en el tiempo, las mujeres no teníamos voz. No
teníamos derecho a nada y nuestra ''obligación'' era estar en casa,
cuidando de los niños, limpiando y esperando a que ''el hombre de la
casa'' llegase y se encontrara con todo preparado para que este no se
molestase en hacer nada.
Vivíamos
sumisas, nos trataban como si fuéramos un objeto, una posesión.
Poco
a poco todo eso ha ido desapareciendo, y hoy en día, gracias a todas
aquellas mujeres que protestaban y luchaban, por fin tenemos voz y
alas.
En
la actualidad, a pleno sigo XXI, sigue habiendo machismo, miles de
mujeres alrededor del mundo siguen siendo victimas de la violencia de
género, del maltrato tanto físico como psicológico. Aún se sigue
luchando por la completa libertad de las mujeres, es cierto que hemos
avanzado mucho en todo estos años, pero no lo suficiente como para
que esta barbaridad acabe por fin.
En
España, en 2015 fueron asesinadas 64 mujeres, en 2016 asesinaron a
53 mujeres y en lo que llevamos de año, que recién hemos entrado en
el mes de febrero, van ya 8 mujeres asesinadas y aún queda todo el
año por delante. Esto solo es en España, pero alrededor del mundo,
al año mueren miles o incluso millones de mujeres a causa de la
violencia machista. Ver estas cifras es indignante, pero claro, aún
se sigue diciendo que el feminismo no hace falta, cuando si que hace
muchísima falta.
Muchas
veces las mujeres son asesinadas por sus ex parejas, un dato curioso.
Cuando
una mujer sufre violencia de género y denuncia, al no estar con su
pareja, automaticamente creen que esa mujer estará a salvo, y no le
ponen ningún tipo de protección, lo que es un error en muchos
casos. En mi opinión, poner a alguien para proteger a estas
victimas, durante un periodo de tiempo, sería una buena solución.
Otra cosa que me toca mucho la moral es, que si la victima no es
mayor de edad, se le hace caso omiso a todo lo que diga y quiera
hacer (no siempre, pero hay veces que sucede), por ejemplo, para ser
más clara:
una
chica menor de edad va a denunciar por violencia de género, pero el
policía que le atiende dice de poner una orden de alejamiento ya que
la relación con el maltratador ha terminado. Esta chica sigue
queriendo poner una denuncia, pero ignoran lo que esta quiere y el
policía hace caso a lo que sus padres quieren, por lo que finalmente
acaba con una orden de alejamiento, y el maltratador en la calle,
hasta ir a por su siguiente victima.
Lo
lógico sería que la chica maltratada eligiera si quiere denunciar o
no, ya que ha sido ella quien ha sufrido todo eso, pero claro, es
menor de edad y su palabra la tiran a la basura, como si no tuviera
ningún valor. Este pequeño detalle es lo que tienen que mirar y
reparar, que porque la victima sea menor de edad, no significa que no
sepa ni tenga muy claro lo que quiere hacer y por qué.
Me ha encantado tu comentario sobre el feminismo y la violencia machista. Sin dudas, un perfecto resumen de lo que muchas mujeres sufren actualmente, en pleno siglo XXI. Para que digan que la sociedad está evolucionando...
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